23 enero 2006

EL TEMPLO


Venerable Maestro, queridos HH:. en vuestros Grados y condiciones.

En la isla de Tanna, dentro del archipiélago de VANUATU, el antiguo condominio anglo-francés de las NUEVAS HÉBRIDAS, se localiza el volcán activo YASUR.

Posiblemente es uno de los volcanes más accesibles del mundo, prácticamente sin peligro podemos acercarnos hasta el mismo borde del cráter.

En 1927 el vulcanólogo británico Tazzief preparó y dirigió una expedición científica al volcán YASUR, pero una vez llegó a la isla y comunicó sus intenciones, recibió la máxima hostilidad de los habitantes de la misma.

Para los nativos melanesios el volcán está situado en el origen del mundo, un lugar sagrado en donde se hallan las piedras mágicas del saber y aún no se estaba preparado para recogerlas y construir el templo del conocimiento.

Tazzief, Hermano Masón, quedó impactado por esta idea de los habitantes de la isla y decidió renunciar a su expedición científica, permaneciendo eso sí junto a los seres humanos que mantenían ancestralmente esas creencias, pues esperaba aprender más de ellos que del volcán.

Esta experiencia de un Hermano Masón me lleva a reflexionar sobre la piedra, la construcción, la construcción del Templo.

El Templo interior, el Templo exterior, la construcción de mi propio ser, mi contribución a la construcción de mi Taller, mi contribución a la Obra del G:.A:.D:.U:.
La base primigenia de la construcción es el Trabajo.

El trabajo es la gran vocación del hombre. Para nosotros, Francmasones, el trabajo constituye una verdadera misión. La Masonería es una verdadera religión del trabajo.

Desde el día de mi Iniciación me considero comprometido en el Trabajo de este querido Taller al cual aporto el compromiso de mi continuo Trabajo.

No sólo el Trabajo continúo de pulimentar mi persona, mi Piedra. También el Trabajo de colocar mi Piedra junto a las demás para ayudar a la construcción común.

Y esta es una fuente de alegría y fuerza personal para mí.

Piedra a Piedra, Bloque a Bloque, Grada a Grada, construyendo desde la figura más simple a la figura que mis Hermanos consideren que estoy capacitado.

Al levantar mi rostro quiero que se vea a un Hermano comprometido con el Taller, de la misma forma que al yo mirar veo en los ojos compromiso. Esta confianza, paso complementario a la fraternidad, permite la suma. Porque cada uno de los Hermanos del Taller suma su piedra a la construcción, y piedra a piedra, sumamos y construimos.

Si sumamos estamos marcando la diferencia entre construir o apilar.

Piedra a Piedra salimos de la oscuridad hacia la Luz.

Porque construimos como equipo o fracasamos como individuos.

En la verdadera Masonería no pueden existir divisiones reales de ningún género, por ser UNA su Alma y Esencia y ÚNICO su espíritu. Las divisiones que pueden existir en ella son, por eso mismo, ficticias; y su Unidad Interior se hará tanto más efectiva cuanto mayor sea la comprensión individual que la realiza.

No se busquen en el exterior las barreras que dividen a los masones, ni la destrucción de las mismas; sino que cada masón, con una mayor comprensión, trate de destruir en sí mismo estas barreras.

Si algo separa, no son sino las barreras arbitrarias e ilusorias creadas por la Ignorancia, el Fanatismo y la Ambición. Destruya cada Masón en sí mismo estos enemigos tradicionales, y será digno de tal nombre, habiendo aportado su concurso a la efectiva Unidad, habiendo sumado su Piedra.

La Ignorancia ha de ser destruida por el conocimiento de la Verdad; el Fanatismo por la comprensión, base de toda verdadera tolerancia; la Ambición por el amor fraternal. Así se realiza el trinomio Libertad-Igualdad-Fraternidad que conduce al reconocimiento de la igualdad de derechos para todas las tendencias, cuya libertad, tolerancia y comprensión producen la fraternidad que debe existir de hecho entre todos los masones sin distinción, como núcleo de la fraternidad universal de la humanidad.

La Orden ha permanecido, permanece y permanecerá.

La Logia es la unidad constitutiva de la Masonería, la Unidad Fundamental.

La Logia vive según la Armonía que se realiza y la cooperación que se hace posible entre los miembros que la componen, ya que así como la armonía hace constructivos todos los esfuerzos, toda disonancia se hace un elemento destructor, y cuando ésta predomina y no puede concertarse y resolverse armónicamente, la Logia muere abatiendo las columnas, muere derribando la construcción. Una columna alta, fuerte, armónica se transforma en una pila de pedruscos.

Como se argumentó muy claramente en una anterior Tenida, los Masones, los Hermanos vamos todos juntos cogidos del brazo, subiendo una montaña, sumidos en una oscuridad, más o menos profunda, pero subimos juntos, sumando, y con la confianza de saber que arriba está la Luz.

¿Arriba? Sí, arriba, no puedo medirlo, sólo sé que existe esa Luz y que voy del brazo de mis Hermanos.

Llegaré, llegaré gracias a ellos.
En los Valles de Barcelona, a 3 de febrero del año 2.005 (e.v.)
J.B.

FILOSOFOS


Venerable Maestro, queridos Hermanos en vuestros Grados y condiciones.

En el cuarto viaje de instrucción conocí el nombre de algunos Grandes Iniciados, LICURGO, SOLÓN, SÓCRATES, PLATÓN, PITÁGORAS.

En mi reflexión sobre dicho viaje y sobre dichos iniciados he basado esta plancha.

Hace unas fechas tuve ocasión de asistir a una conferencia literaria donde un asistente aprovechó una pregunta para verter sus negativas ideas contra nuestra Orden. Conspiraciones por una parte, malas actuaciones de los masones por otra. Pero cual fue mi sorpresa cuando a la siguiente pregunta sobre un escritor, lo exaltó con apasionamiento, este escritor era Rudyard Kipling (Bombay 1865-Londres 1936).

La exaltación llegó a resaltar que “La poesía de Kipling recoge una cosmovisión de una altura moral que resulta indigesta para gente sin sensibilidad ética”, hasta una poesía en concreto de Kipling estaba enmarcada y colgada junto a la puerta de entrada de la casa de dicho asistente.

Sin querer profundizar en la personalidad y obra de Kipling, Premio Nobel de Literatura en 1907, si recuerdo su poesía “Mi Logia Madre”, dedicada a la Logia Hope and Perseverante de Lahore.

Poesía que, particularmente para mí, tiene párrafos muy emotivos: “Allí fuera, en las calles, en el mundo profano, todos eran Señor o Mi Teniente. Y dentro solamente “Hermano Mío”; o también “¡Cuánto, cuánto daría por hallarme de nuevo entre las dos columnas de mi Logia materna!

Conociendo la condición de Masón de Kipling, justifico mi sorpresa ante el hecho de ver resaltada por el conferenciante “la cosmovisión de una altura moral indigesta para gente sin sensibilidad ética”, así como reconocer como suya su poesía de “cabecera”. Sorpresa por los anteriores comentarios negativos de nuestra Orden.

Aquí inicio mi reflexión remontándome 2.470 años atrás, cuando SÓCRATES basó su método dialéctico en descubrir los puntos sobre los que todos los Hombres están de acuerdo.

En el ejemplo que he expuesto veo, simplificando, cómo se puede estar de acuerdo en una cosmovisión y en una sensibilidad ética. Cosmovisión y sensibilidad evidentemente de fundamento Masónico. No sé la reacción del conferenciante si conociese este fundamento. Mi único consejo sería otra vez de SÓCRATES, CONOCETE A TI MISMO.

SÓCRATES interroga y a la vez enseña, es la ironía socrática. Mediante el arte de alumbrar los espíritus, la mayéutica, hace descubrir a su interlocutor lo que creía ignorar. Para así avanzar en el camino de la verdad, la dialéctica.

Comprendo porque este filósofo debe ser una luz en mi camino de instrucción. Lo fundamento en la introspección, CONOCETE A TI MISMO. que el alma humana sea el principal objeto de la Filosofía, como ciencia del conocimiento de las cosas por sus causas.

Mis propios razonamientos me deben hacer avanzar, en la búsqueda de LA VERDAD. Y nada más adecuado que el diálogo con mis Hermanos.

A SÓCRATES, que no dejó nada escrito, se le conoce por tres contemporáneos Aristófanes, que se burló de él, Jenofonte, que lo consideró un moralista simplón, y su discípulo PLATÓN. De los dos primeros que he mencionado debo decir que seguramente sus juicios eran lógicos, no hay nada más simple que CONOCERSE A SI MISMO y BUSCAR LA VERDAD. Hasta puede ser cómico. Sobre todo si no se piensa en ello.

Pero como ejemplo iniciatico, el que le da valor y continuidad es su discípulo PLATÓN.

SÓCRATES fue considerado enemigo de Atenas, y condenado por impiedad hacia los dioses, estos dioses le habrán juzgado, y por corromper a la juventud, nada más cierto cuando les hacía CONOCERSE A SI MISMOS y les hacía BUSCAR LA VERDAD. ¿Qué le pasaría ahora en nuestro mundo vulgar?

Dentro de la Ceremonia y continuando la marcha recta del Aprendiz, ahora como Compañero tengo la libertad de tomar mi propia dirección y la capacidad de reconocer la “cualidad real” de toda apariencia. Volviendo al camino recto. Puedo rectificar los propósitos y armonizarlos según el Plan Universal. Vuelvo al camino recto sabiendo que siempre debo luchar por descubrir dicho Plan.

Ahora tengo en mis manos unas herramientas que deben permitirme centrarme en una construcción exacta. Tengo conmigo la escuadra, el nivel y la plomada, la regla y la palanca.

Realicé este cuarto viaje con la escuadra en la mano izquierda, como consecuencia de lo anteriormente expuesto debo tener presente que el resultado, el fin de mis actos, debe estar en armonía con la finalidad.

Regreso a PLATÖN, el discípulo, el fundador de la Academia, el que con sus Diálogos nos hace llegar el maestro y al maestro. También con un fin simple, justo y perfecto.

Lo bello, lo justo y el bien son las verdades últimas de la existencia terrenal del alma humana. La ciudad ideal, cuyo orden de justicia está garantizado por los filósofos.

. En mi camino de iniciación aprecio el trabajo diario de pulir la piedra, mi piedra interior, mi criterio y mi carácter. Aprecio este trabajo por el fin a conseguir. Y porque asumo y proclamo la necesidad personal de hacerlo.

PLATÓN, parece ser, intentó en vano aconsejar al tirano Dionisio de Siracusa, pienso que simplemente quería aplicar la experiencia de otros de los filósofos anteriores, LICURGO y SOLÓN.

Ambos intentaron ayudar a sus semejantes, a sus ciudades, LICURGO a ESPARTA, SOLÓN a ATENAS, afortunadamente sus enseñanzas han llegado hasta nosotros.

LICURGO ya en el siglo IX A.C. dio a Esparta una Constitución combinada y armónica en todas sus partes, tanto que el pueblo comprendió que no necesitaba más leyes para ser feliz.

Supo conciliar las leyes con los deberes y necesidades del ciudadano. Fue un viajero que estudió las leyes y costumbres de muchos países, para así poder contrastar la fuerza y las flaquezas del hombre.

SOLÓN, uno de los siete sabios de Grecia, su reforma social y política proporcionó el auge de Atenas. Estableció las bases de lo que sería, a partir de Clístenes la democracia ateniense.

Liberó a los atenienses de las terribles leyes draconianas, buscando la justicia y la humanidad de las leyes. En estas distinguía preferentemente a los obreros constructores dionisianos.

Pese a sumar continuamente más amplios y fuertes fundamentos, esta base me lleva a una sincera humildad. ¿Me conozco suficientemente? ¿Me conoceré suficientemente para poder pulir mi piedra provechosamente? Es ante esta pregunta, a la que no puedo contestar, ante la cual debo reconocer que mi imperfección me debe hacer meditar mucho en mis acciones hacia mis semejantes.

Emitir juicios, valoraciones, sobre mis semejantes es fácil y gratuito. Mejor dicho era fácil y gratuito, desde mi iniciación soy consciente de haber asumido un criterio y una actitud de respeto hacia todos. Reconociendo honradamente que mis actitudes anteriores no eran suficientes.

Un error importante y grave a pulir es el aprender a no valorar apreciaciones subjetivas, propias o de otros, y si saber valorar los hechos.

Por esto último realzo mi valoración de los legisladores LICURGO y SOLÓN que no buscaban nada para ellos, simplemente buscaban unas normas, unas reglas, unas leyes, de referencia para todos, unánimemente aceptadas por todos, para llegar a la plena armonía entre todos los habitantes y de estos con la naturaleza. El Plan Universal.

Y realzo el camino seguido a partir de ellos por los hombres libres. Dado que en esa época antigua pocos eran los hombres libres y muchos los privados de libertad y explotados sin reconocerles su condición humana y libre. Pero aquellos pocos hombres libres han dado paso a muchos hombres libres.

El Universo, a pesar de sus cambios aparentes, está sometido a un Plan, tiene leyes morales y físicas que el hombre debe esforzarse en descubrir.

Aquí entronco con otro filósofo anterior en el tiempo, Pitágoras, con su moral más pura, y toda una doctrina cosmogónica encerrada en la “naturaleza”, orden, belleza y armonía.

En el camino iniciativo y de transmisión de conocimientos veo una línea recta que une la actuación y pensamientos de estos filósofos, recta que une al Hombre con la Naturaleza, con el Universo.

Creo que sólo con los Versos de Oro de Pitágoras ya tengo trabajo para una nueva plancha, por ello no me extenderé más en este pensador.

Sólo recordar el camino de conocimiento e iniciación, parece ser que Pitágoras se inició en el templo egipcio de Neith-Isis, y a dicho templo anteriormente había acudido SÓLON.

El Universo exterior y el Universo interior responden a un Orden, a un Equilibrio, a unas Leyes. En el camino iniciado, en estos primeros pasos debo profundizar sin parar de pulir en la piedra interior, respetando con sinceridad, humildad y ansias de conocimiento al Universo exterior.

Como bien me indicó el V.’.M.’. en la ceremonia, “el dominio del Universo queda propuesto a vuestras investigaciones”, y mi compromiso en no cejar en ello.

En los Valles de Barcelona, a 20 de octubre de 2.004 (e.v.)
J.B.

LA ESTRELLA


Venerable Maestro, queridos HH:. en vuestros Grados y condiciones.

En el Quinto Viaje el V:.M:. me indicó: “considerar la Estrella Misteriosa cuyos rayos luminosos llaman por primera vez vuestra mirada”. Y así ha sido.

El estudio de mi Quinto Viaje de Iniciación y toda la significación del Grado de Compañero coincidió con unos hechos de nuestro mundo vulgar.

Recababa información sobre las elecciones en los Estados Unidos de América, elecciones al cargo administrativo y electivo de SHERIFF, el DEPUTY SHERIFF.

En su inmensa mayoría los ciudadanos que ostentan este cargo lucen sobre su pecho, sobre su corazón, el PENTAGRAMA o el HEXAGRAMA. Figuras de hondo simbolismo para nosotros.

Ahondando en esta Estrella cuyos rayos me llamaban, hallé una referencia al SHERIFF DAVID GOAD, del Condado de ALLEGANY, Nueva Orleáns, que en 1849 pasó al Oriente Eterno. Su Logía acordó guardar su estrella de sheriff para que decorase el Taller, como reconocimiento al Hermano justo que no justiciero, noble que no servil, electo que no impuesto, reconocimiento al Hermano que llevó con suprema dignidad el símbolo masónico del Pentagrama y que ese condado había elegido así.

Como infinidad de veces en mi vida un hecho vulgar me hubiese pasado inadvertido, sólo gracias a mi iniciación y al estudio y asimilación de las enseñanzas de los grados puedo ahora captar, asimilar y estudiar los símbolos. Y obtener una enseñanza de ello.

Consideremos la Estrella Misteriosa cuyos rayos luminosos llamaron por primera vez mi atención. En su centro resplandece la letra “G”. Es el gran símbolo del Compañero.

La Estrella Flamígera orienta al Compañero Masón en su marcha hacia el Ideal Iniciático, brilla constantemente ante nuestros ojos, y hemos de dirigirnos hacia ella constantemente.

El Pentagrama. El Pentáculo. La Estrella Flameante. Un símbolo que se hunde en la antigüedad. El sello Pitagórico conocido ya en Babilonia.

Símbolo del microcosmos humano. El símbolo del Hombre Universal, hijo del Cielo y de la Tierra según la tradición Oriental.

La cabeza dirige las cuatro extremidades del hombre. La cabeza, que es el asiento de las facultades intelectuales, domina el cuaternario de los elementos o de la materia. La Estrella de cinco puntas llega a ser así, el emblema del poder de la voluntad.

Anaxágoras, según Platón, opina que es la mente quien impone orden sobre las cosas y dispone cada una de ellas del mejor modo posible.

“El dominio del Universo queda propuesto a vuestras investigaciones.”

Este hombre, este microcosmos, abre sus manos, sus brazos, sus pies y piernas, todo su cuerpo, con su cabeza y regido por su mente, y así se lanza sobre el Universo, ávido de conocimientos. Ofreciendo toda su fuerza creadora para el Gran Plan del Universo.

Mas ante la infinita dimensión del Universo, con la misma fuerza con que quiere abarcarlo todo, su realidad humana le vence y poco a poco esta postura abierta se va transformando en el recogimiento físico total, regresando a la posición fetal. Todo el hombre cerrado sobre sí mismo.

El reconocimiento propio de su real condición y asimilando la iniciación ahora le permiten volver a ponerse en pie.

La luz recibida del PENTAGRAMA permite un nuevo nacimiento, a una nueva vida, una real y efectiva iniciación a un camino recto y veraz. La liberación del Espíritu una vez olvidada la esclavitud de la Materia. Al dominio de la Realidad frente a la Ilusión.

Esta transfiguración del ser humano, esta verdadera metamorfosis, que fue equiparada a la metamorfosis de la crisálida en mariposa, es fuente y origen de gozo: aquel contento íntimo, aquella felicidad inefable que pertenece al Ser y se hace manifiesta en nuestro interior según logramos estar en armonía con lo más alto en nosotros.

El Iniciado que la realiza en sí mismo, realiza la Gran Obra que ha sido constantemente el objeto final de todos los Misterios y sigue siendo Meta Suprema de la Masonería. Adquiere aquella Paz Sublime que se extiende sobre él como un Manto de Gloria, el Verdadero “vellocino de oro” objeto de la expedición de los Argonautas.

Pero siempre debo recordar lo aprendido, humildad, recordemos al Ángel Caído; mesura, recordemos a Ícaro y su vuelo hacia el Sol; responsabilidad, recordemos la leyenda bíblica de la caída del hombre, asociada con el uso indebido de la Fuerza Creadora.

Este Universo, este Cosmos que es el propio hombre debe recordar que de la palabra griega Cosmos derivamos Cosmología, Microcosmos, pero otra acepción de Cosmos es “buen orden”, de un alto significado moral.

Y el hacer de la cosmología su interés central ya se remonta hasta la oscura y lejana figura de Tales de Mileto.

Cualquiera que sea el lugar que ocupemos en la construcción, aún el más humilde, sabemos que nuestro esfuerzo concurre a la realización del orden cósmico.

Según palabras del V:.M:. después del quinto viaje, “la mano es el primer instrumento de trabajo”.

En nuestras manos está La Regeneración o la Degeneración.

La Reversión de la Estrella Flamígera representa el error y el pecado, la Ilusión de la materia simbolizada por el sexo que toma dominio sobre la cabeza. El error y el pecado triunfan y hacen al hombre el esclavo de sus lúbricos instintos y de las pasiones animales que también representa una cabeza de macho cabrío inscrita en el Pentagrama invertido.

La generosidad de los sentimientos me incitan a dedicarme sin reservas, pero con el discernimiento de una inteligencia verdaderamente esclarecida, porque ella está abierta a todas las comprensiones.

El trabajo es la gran vocación del hombre. Para nosotros, Francmasones, el trabajo constituye una verdadera misión. La Masonería es una verdadera religión del trabajo.

La iniciación y las enseñanzas de mis HH:. sabed que no caen en saco roto, los pasos en este inicio, aún dubitativos, deben aún acompasarse al ritmo de mis Maestros, pero la voluntad y la determinación no faltan.

Aquí refrendo mi mayor satisfacción:

“Sois Masón, Mis Hermanos me reconocen como tal.”

Y en este punto del camino;

“Sois Compañero. He visto la Espada Flamígera.”

En los Valles de Barcelona, a 20 de octubre de 2.004 (e. v.)
J.B.

17 enero 2006

ANTÍGONA


La idea primigenia de este trabajo surge de una imagen, un anciano es auxiliado en su andar vacilante por un niño, este tiende su manita al abuelo y le señala por donde pisar.

Al ver esa imagen quedé ensimismado y otro niño me preguntó: ¿En qué piensas?

En Antígona, le respondí.

Y aquí inicio el desarrollo de mi plancha.

Primero significar un estado, una forma de ser que creo debemos tener siempre, la observación y la curiosidad. La observación para captar en una simple imagen un mensaje y un desarrollo intelectual, como nos conducen nuestros símbolos y signos.

La curiosidad de francamente, preguntar. Curiosidad no inquisitorial, curiosidad de conocimiento de hechos, datos y sentimientos.

Lección de unos niños que nosotros como renacidos debemos de asimilar, mantener y promover y no olvidar ni despreciar.

Antígona. Naturalmente el niño volvió a preguntar, ¿Y quién es Antígona? Aún ensimismado respondí “La madre de Edipo”. Al principio la absurda prevención del mundo vulgar me despertó y creí que estaba abocado a un pozo, craso error.

El resto de infantes e impúberes se acercaron al captar el diálogo, el cual continuó, lógicamente, con ¿Quién es Edipo? Preguntas como veréis siempre en tiempo presente. Y aportaciones de los de mas edad, era romano, no era griego, estaba enfermo, tenía un complejo, era pariente de Freud.

A este pequeño marasmo opuse la imagen primigenia,

“Mendigo, escuálido, ciego, sin esperanzas, Edipo fue conducido al Ática por la mano pequeñita de Antígona, su piadosa hija y lazarillo que jamás lo abandonó. En Colona ambos encontraron serenidad y olvido, abrigados en el bosque de las Euménides (las Furias), Diosas de la Venganza Divina, hasta la muerte de Edipo.”

Amor correspondido por Edipo que ante su muerte llama a Teseo y le pide, en último deseo, que vele por su hija. Y la tierra se abre suavemente recibiendo en su cuerpo definitivo al ser que fuera la síntesis de todos los sufrimientos humanos y de la ceguera. El secreto de su tumba es conocido sólo por Teseo, que jamás lo reveló a nadie.

Pero Antígona sigue.

Antígona, Edipo Rey y Edipo en Colono, es una de las más sublimes obras de todos los tiempos, primorosa bajo todos los aspectos. En esta tragedia todo es consecuente: están en pugna la ley pública del Estado y el amor interno de la familia y el deber para con el hermano. El pathos de Antígona, la mujer, es el interés de la familia; y el de Creonte, el hombre, es el bienestar de la comunidad. Polinices, luchando contra la propia ciudad patria, había caído ante las puertas de Tebas; y Creonte, el soberano, a través de una ley proclamada públicamente, amenaza con la muerte a todo el que conceda a dicho enemigo de la ciudad el honor de los funerales.

Pero Antígona no se deja afectar por este mandato, que se refiere solamente al bien público de la ciudad; como hermana cumple el deber sagrado del sepelio, según la piedad que le dicta el amor a su hermano.

A este respecto apela a la ley de los dioses; pero los dioses que ella venera son los dioses inferiores del Hades, los interiores del sentimiento, del amor, de la sangre, no los dioses diurnos del pueblo libre, consciente de sí, y de la vida del Estado.

Los guardas que vigilan se cumplan las Leyes llevan a Antígona ante Creonte:

“Has desobedecido mis órdenes.” Le espeta a Antígona. La cual le responde:
“SI, porque antes que tus leyes hay otras leyes que tú debes obedecer. Es injusta la Ley si no es humana, hermana soy antes que ciudadana, y como tal enterraré a mi hermano. Y a quien me acuse de desobediencia, diré que ha de seguirse la conciencia antes que los dictados del tirano.”

La Ley Divina, La Ley Natural, recordando tiempos de estudios jurídicos, la expresión alemana “la realidad de las cosas”.

El sentido del bien anterior a las leyes de un señor que se las inventa.

La objeción de conciencia. Esto es lo que defiende Antígona. Esto es lo que plasma Sófocles en su obra.

Parte de la convicción de que el bien no es nunca totalmente tutelado por las leyes. Las leyes tratan de ayudar a cumplir los valores y el bien. Pero no son un mantel que cubra suficientemente la tabla de los valores.

La objeción de conciencia es la defensa de la capacidad crítica del ser humano que descubre que hay situaciones concretas en los cuales los valores como la vida, la libertad, no son adecuadamente defendidos, por ello debo revelarme ante esto.

Todo es Antígona, sucintamente relatado y sin profundizar como merece en esta primera plancha.

Valores que nosotros, que nuestra Orden ha defendido, defiende y defenderá.

Valores que deben ser proclamados a todos los públicos, de todas las edades, y veremos como su recepción es inmediata, y con ello cumplimos también un deber de ayudar con este conocimiento.

Y vuelvo a otra imagen muy querida, aquí vuestro H:. subiendo la montaña, dando el brazo y apoyándome en mis hermanos, subiendo en la oscuridad en busca de la luz que sé se halla arriba. Ahora a esta imagen uno mi pequeña mano que coge la mano de mis H:.H:. mayores en experiencia y conocimientos para subir cada día con mayor seguridad.

En los Valles de Barcelona, a 16 de junio del año 2.005 (e.v.)

J.B.